Entre nota y nota se escapa un suspiro evocador.
Dedos que ayer acariciaron el alma de su amada,
y que hoy componen los latidos de su agitado corazón.
Secretos escondidos tras acordes y susurros.
Amor inmortal y melodioso que escapa de las brumas del olvido.
La huella del tiempo recorre sus manos arrugadas,
como la muerte acecha a la rosa marchita y ajada.
Mas su alma adolescente salta de emoción con cada recuerdo.
Aún siente derramarse las lágrimas,
y cómo éstas recorren su rostro iluminado
y su cuerpo tallado por el tiempo.
Diamantes perfectos que evocan una vida intensamente vivida.
-Sara Balsera.







